POSITIVANDO

En mi última entrada hablaba sobre la sensación de que todo iba a mejor, pues definitivamente si. Si cuando me refiero a todo, me refiero a mi. Es que en realidad es tan sencillo, cuando eres capaz de darle importancia a lo que la tiene, todo va bien. Tenemos que aprender a pasar de aquellos que no nos quieren en su vida o que nos quieren a su manera, tenemos que aprender a dar el valor a las cosas y a los hechos en su justa medida. Recordando la entrada Objetivo tú: yo primero, sin hacer daño a nadie, pero con las prioridades claras. No nos situemos en una posición inferior, no seamos tontos. Pocas personas son imprescindibles (tu una de ellas), pues va siendo hora de prescindir (¡¡que no dañar!!) de quién o de lo qué nos hiere.

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