¿qué les estamos haciendo a los niños?

¡Empezamos! O mejor dicho, empiezo. Ahí va mi primera reflexión: ¿qué les estamos haciendo a los niños? Les hacemos crecer creyendo que todo es fácil;  que si algo les hiere no es tolerable;  que el esfuerzo no es necesario;  que su opinión es igual que la de un adulto; que pueden escoger siempre; que si tienen la razón no deben aflojar; que tienen derecho a criticar, reivindicar, protestar; que los fines de semana son para ellos;  que los padres debemos siempre hacer actividades que les gusten; que los padres y los adultos, en general, no pueden equivocarse pero que si se equivocan ellos no pasa nada porque están aprendiendo; que tienen derecho a tener regalos materiales (sobretodo) por su cumpleaños, en Navidad, etc; que si sacan buenas notas o hacen un buen curso tienen premio…

Pero nos olvidamos de explicarles que las cosas, normalmente, no son fáciles y que el esfuerzo es la clave para aprender; que a nadie le gusta ser herido, pero que la vida hiere muchas veces de forma inevitable; que claro que pueden expresar su opinión pero des del respeto y cuando toque, pero que,  por edad, un adulto siempre sabrá más; que tener la razón está muy bien pero a veces uno debe aflojar; que los fines de semana son para disfrutar todos;  que todo el mundo se equivoca y no por ello se le debe crucificar;  que el mejor regalo es tener salud y disfrutar de los tuyos; que sacar un buen curso es su obligación…

Y luego queremos que los niños acepten un NO, acepten cambios que a ellos no les apetecen, que sean buenos hijos y buenas personas,  que sean adultos responsables, que toleren bien la frustación, que si se caen se levanten, que tengan habilidades y herramientas para superar los momentos duros, que respeten, que no se metan en lios, que valoren lo que cuestan las cosas…pues todo esto, si no se lo enseñamos los padres y la sociedad des de pequeños será muy difícil que lo aprendan por si solos. Deberíamos aprender a no complacer siempre a los niños, a decirles que no y sobretodo a deberíamos enseñarles a respetar a las personas y a preocuparse por más personas, no sólo por ellos mismos.

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